Ser de Sociedad

De niña, mi mamá me decía, “Nunca serás de sociedad” cuando faltaba en mis modales de alguna forma, en lo personal, nunca me han gustado las etiquetas, las clasificaciones, tipos de orden, ó  títulos, pues la sociedad castiga y premia con ellos, para la sociedad debes ser algo o alguien, siempre.                     

  Hombre, mujer, pobre, rico, exitosa, fracasado, empresaria, empleado…

Y así, podemos seguir colocando ejemplos, con cada ámbito social solo para continuar burlándonos del sistema que la mayoría sigue, solo para reflexionar un poco y luego tirarlo a la basura,  solo para entretener al estimado lector desconocido.

Pero, ¿Qué ocurre si usted no logra embonar en alguna clasificación al realizar algo socialmente incorrecto? la respuesta es fácil, pues también será categorizado, aunque con connotaciones negativas, duras y absolutas como

loco, estupido, irracional…¿genialidad?

Suena complejo, pero en realidad no lo es, ocurre todo el tiempo, incluso cuando no lo vemos, hemos sido educados para clasificar…de no sentirse cómodo con su clasificación y tener las suficientes agallas para abrir la boca será recategorizado, solo por el hecho de ser diferente, la gente lo discriminará y solo se hablará de usted por romper las “reglas”.

Para la sociedad, todos debemos seguir una religión, dedicarnos a una profesión, oficio o trabajo que tenga un fin lucrativo, hacerlo por dinero, Ahora, ¿Lo puede ver? Entonces, ¿Qué tan significativo es ser de sociedad? ¿Ser obediente?

Para la sociedad solo puedes aprender de una forma, en la forma en que ellos aprendieron, debes ser estudiante, llevar mochila, leer libros de texto, responder exámenes, memorizar fechas importantes, asistir a la escuela, usar un uniforme, peinarte, recitar autores y obras, para así retirarte a tu hora de salida, y así, si tienes “suerte”, “aprenderás” por años y quizás después de algún tiempo usted descubrirá que sabe poco o nada de lo que en verdad importa, incluso puede que se gradué con los más altos honores  y aún así no saber cómo salir adelante.

¿Por qué? porque solo seguimos las reglas, porque no calificamos el aprendizaje, únicamente ponderamos que tanto obedecemos al sistema, que tanto respetamos un orden, sin importar el porqué del mismo, sin cuestionar, sin riesgo a “equivocarnos”, es por ello que podemos llegar a la cúspide, a la “cima del éxito” con todo tipo de reconocimientos, pero sin reconocer cómo llegaste hasta ahí.  Para la sociedad solo puedes ser ganador, perdedor o en proceso de volverte uno de los anteriores.

Y la verdad, descubrí el por qué nunca seré de sociedad, porque prefiero ser una loca, junto con el resto de artistas, críticas y mujeres extraordinarias incomprendidas que han construido nuestro  mundo.

Lari Brindis

Autor: Dialoguistas México

Contenido relacionado 

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías Uncategorized
Etiquetas